Según Ibáñez, una unidad didáctica es la interrelación de todos los elementos que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje con una coherencia interna metodológica y por un periodo de tiempo determinado. Es decir, la unidad didáctica organiza un grupo de temas de enseñanza y aprendizaje y debe indicar qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar. Por tanto, la unidad didáctica debe estar articulada y ser completa.
La unidad didáctica está relacionada con la programación presentada por el aspirante o elaborada a partir del temario oficial de la especialidad. En cualquier caso, el opositor, en el momento de la exposición oral, deberá elegir un tema de la unidad didáctica entre tres opciones extraídas por sorteo de su propia programación o del temario oficial.
Una vez se ha elegido el tema, el aspirante contará con un tiempo máximo de una hora y treinta minutos para la defensa oral de la programación, la exposición de la unidad didáctica y posterior debate ante el Tribunal. Para esta exposición se podrá utilizar el material auxiliar que consideres oportuno y que deberás aportar tu mismo, así como un guión que no excederá un folio.
¡Los jóvenes no tienen educación!, ¡ya no hay respeto!, ¡las nuevas generaciones son una panda de vagos sin expectativas!, todo esto y muchas “burradas” más es lo que hay que escuchar de boca de unos y de otros, pero lo peor no es eso; lo peor es el partido de tenis deplorable al que TODOS jugamos. Por un lado el equipo de los padres que no se cansan de culpar a los profesores de la mala educación de sus hijos, de no imponer respeto y de descansar demasiado, entre otras lindezas, y por el otro lado el equipo de los profesores, frustrados por la dejadez de los alumnos y por la defensa de los padres a capa y espada de lo indefendible para proteger a sus hijos.
Todo esto nos lleva a una guerra abierta entre unos y otros, donde estamos tan ocupados de culpar a los demás que no nos molestamos en intentar solucionar nada. En primer lugar están los jóvenes, ¿quién los escucha? ¿quién sabe lo que les preocupa, lo que les interesa, lo que les atormenta? No tenemos ni idea, es cierto que cohabitamos en la misma casa, pero no sabemos nada ni nosotros de ellos ni ellos de nosotros, si el niño obtiene buenas notas, somos geniales, somos los mejores padres del mundo, pero si por el contrario el niño suspende nos enfrentamos a un dilema, solo hay dos opciones, o el profesor es malísimo y no sabe explicar, por lo tanto no motiva a mi niño, o mi niño es un vago que no valora el sacrificio que hacemos por él, ¡¡desagradecido!! Entonces corremos a hablar con el profesor para que nos explique lo que está ocurriendo, si podemos lo atacamos porque igual le sube la nota y suspende una menos y si vemos que no, actuamos cual dictadores y le quitamos hasta la merienda, eso sí, en cuanto salimos por la puerta nos acordamos de aquellos días de colegio donde si suspendíamos el profesor nos pegaba con la regla y si encima nos quejábamos venia papá y nos remataba el moratón. Solución le compro aquello que quería, quizá le motive y así se esfuerce más, ¡esto si es educación y no la que me dieron mis padres!
Llamamos competencias básicas a aquellas que se consideran imprescindibles para el desarrollo integral de nuestra vida como ciudadanos adultos. Se trata de los aprendizajes que el alumno debe haber desarrollado durante la enseñanza obligatoria y así conseguir su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida.
Estas competencias deberán estar incluidas en las unidades didácticas que se presenten ante el Tribunal, de forma que se justifiquen los contenidos de los temas no sólo desde el ámbito académico, sino también desde el ámbito del desarrollo como persona.
Las competencias básicas propuestas por el marco de la Unión Europea son:
- Competencia en comunicación lingüística
- Competencia matemática
- Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico
- Tratamiento de la información y competencia digital
- Competencia social y ciudadana
- Competencia cultural y artística
- Competencia para aprender a aprender
- Autonomía e iniciativa personal